procesado
– No – dijo el hombre de la ventana, arrojó el libro sobre una mesita y se levantó –. No puede irse, usted está detenido.
– Así parece – dijo K –. ¿Y por qué? – preguntó a continuación.
– No estamos autorizados a decírselo. Regrese a su habitación y espere allí. El proceso se acaba de iniciar y usted conocerá todo en el momento oportuno. Me excedo en mis funciones cuando le hablo con tanta amabilidad. Pero espero que no me oiga nadie excepto Franz, y él también se ha comportado amablemente con usted, infringiendo todos los reglamentos. Si sigue teniendo tanta suerte como la que ha tenido con el nombramiento de sus vigilantes, entonces puede ser optimista.
"El proceso", de Kafka.
Pues lo dicho, a ser optimista.

Publicar un comentario
<< Home